La eurozona navega entre la tensión de la deuda y la resiliencia económica, según PwC

La economía europea encara el otoño con un delicado equilibrio entre las tensiones financieras derivadas de la crisis de deuda francesa y la fortaleza que todavía muestran los indicadores de crecimiento, según el último informe de claves económicas publicado este septiembre por la consultora PwC.  Francia, con una deuda pública que supera los 3,3 billones de euros (114% del PIB) y un déficit estimado en el 5,4%, se ha convertido en el epicentro de la incertidumbre. Su prima de riesgo ha alcanzado los 80 puntos básicos, veinte por encima de la española, y el coste de asegurar su deuda a cinco años se ha disparado un 20% en doce meses. Aunque el contagio a España, Italia o Alemania ha sido moderado, el encarecimiento de la financiación en la eurozona es ya una realidad.

Además, el informe destaca que el Banco Central Europeo mantiene como escudo su programa “anti-fragmentación” y el ciclo de bajadas de tipos, medidas que han contenido el riesgo de una nueva crisis de deuda y han permitido que las probabilidades de recesión se mantengan en apenas un 25% para los próximos doce meses. Sin embargo, los desequilibrios fiscales de fondo siguen sin resolverse y, por primera vez en décadas, la deuda soberana europea ha perdido peso en los balances de los bancos centrales frente al oro, lo que refleja un cambio estructural en la confianza global.

En paralelo, España continúa creciendo por encima de la media europea. El Gobierno aumentó su previsión al 2,7% para 2025, mientras que el Banco de España ha revisado su estimación al 2,6%. La inflación cerraría en el entorno del 2,4%, en línea con el objetivo del BCE, aunque la productividad por ocupado avanza a un ritmo menor que la media histórica, lo que plantea retos para la competitividad a largo plazo. El Ejecutivo prevé además reducir la deuda pública desde el actual 102,3% del PIB hasta el 76,8% en 2041, siempre que se mantenga la senda de disciplina fiscal.

Según el mismo estudio, el foco internacional añade nuevas variables. En Estados Unidos, la Reserva Federal ha iniciado en septiembre un giro de política monetaria con un recorte de tipos de 25 puntos básicos. Un movimiento que, según los analistas, podría activar un “efecto aspirador” de capitales hacia la deuda norteamericana, en detrimento de la financiación de emergentes y de la propia eurozona. Al mismo tiempo, India se mantiene como motor global con un crecimiento previsto del 6,4% en 2025, mientras que China sigue mostrando síntomas de enfriamiento industrial. Rusia, por su parte, continúa lastrada por las sanciones, con una previsión de crecimiento de apenas el 0,7% el próximo año y una inflación cercana al 9%.

En este escenario, PwC subraya que los sectores exportadores europeos han demostrado una capacidad de adaptación superior a la esperada, gracias a cadenas de suministro más dinámicas y a un entorno tecnológico que ha contenido las presiones inflacionistas. Para la banca española, el impacto de la crisis francesa es limitado, con una exposición a deuda soberana del 15,4%, muy inferior a la de sus homólogos franceses, donde esta alcanza hasta una cuarta parte de sus balances.

La eurozona, en suma, sigue mostrándose resistente, pero la crisis francesa actúa como recordatorio de que los desequilibrios fiscales estructurales siguen siendo el principal talón de Aquiles de la unión monetaria.

ASÓCIATE

Encuentra el entorno, los profesionales, los conocimientos, las experiencias, servicios, proyectos e iniciativas más apropiados para afrontar con éxito tu carrera y favorecer el desarrollo y el crecimiento de tu negocio.

Socios corporativos

Contacta con nosotros:

 

900 67 00 97

aed@asociaciondedirectivos.org

Cataluña  |  Madrid  |  Comunidad Valenciana

Andalucía  |  Galicia  |  Canarias