La incertidumbre ha dejado de ser un paréntesis en la gestión empresarial. En un contexto marcado por tensiones geopolíticas, presión sobre los márgenes, volatilidad energética, disrupciones en la cadena de suministro y aceleración tecnológica, muchas compañías están comprobando que los planes tradicionales ya no bastan para orientar la toma de decisiones.
El reto para la alta dirección no es solo ajustar costes o revisar inversiones. La cuestión de fondo es cómo proteger la rentabilidad sin debilitar las capacidades que permitirán competir en el futuro. En este nuevo escenario, la eficiencia deja de ser un ejercicio de reducción presupuestaria para convertirse en una decisión estratégica sobre qué preservar, qué transformar y qué dejar de hacer.
En el último AED Live, Teresa Quirós, consejera de Acciona Energía, Tubos Reunidos y PRISA, y Manuel Martín Espada, socio responsable de Clientes y Mercados de PwC, abordaron cómo están cambiando las conversaciones en los comités de dirección y consejos de administración. La planificación fija, la asignación de recursos, la resiliencia financiera, la tecnología y la cadena de valor emergen como ámbitos críticos para decidir con menos visibilidad y más presión.
La conversación también puso de relieve una diferencia relevante entre compañías: mientras algunas están reinterpretando el contexto como un cambio estructural, otras siguen gestionándolo como una crisis coyuntural. Esa lectura condiciona la velocidad de reacción, la profundidad de los ajustes y la capacidad de prepararse para escenarios que todavía no son plenamente visibles.
El análisis completo de esta conversación forma parte de los contenidos exclusivos para socios de AED, donde se profundiza en las principales implicaciones para CEOs, comités de dirección y consejos de administración.

















































