Los directivos están acostumbrados a anticipar escenarios, evaluar riesgos y tomar decisiones de largo plazo. Sin embargo, cuando la decisión afecta a su propia jubilación, la planificación suele llegar más tarde de lo recomendable. La conversación celebrada en AED Live abordó cómo pasar de una preocupación genérica por el futuro de las pensiones a una planificación personal, patrimonial y fiscal más concreta.
En la sesión participaron Gregorio Gil de Rozas, de WTW, y Adolfo Rovira, de Cuatrecasas, que analizaron qué decisiones conviene anticipar a los 45, 50, 55 y 60+ años. Uno de los datos compartidos ayuda a dimensionar el reto: una pensión máxima de 47.000 euros anuales puede representar el 47% de un salario de 100.000 euros, el 23,5% de uno de 200.000 euros y el 15,6% de uno de 300.000 euros.
La cuestión central, por tanto, no es solo cuándo jubilarse, sino cuánto se necesitará realmente para sostener el nivel de vida deseado y cómo ordenar las fuentes de ingresos: pensión pública, ahorro individual, previsión social empresarial, patrimonio, posibles indemnizaciones y actividad profesional compatible.
El análisis completo, con los principales aprendizajes y criterios de decisión para directivos, forma parte del Executive Insight exclusivo para socios de AED.

















































