by Raúl Lozano | 5 Nov, 2025 | Actualidad, Noticias
Tomás Villén, CEO de Porsche Ibérica, defendió en un reciente Diálogo AED una transformación centrada en el cliente y en la innovación, sin perder el ADN de la marca. “Nuestra responsabilidad es que Porsche siga siendo Porsche, ya sea en combustión, híbrido, eléctrico o, mañana, autónomo”, dijo. Su enfoque: avanzar en electrificación, recortar burocracia y combinar deportividad, exclusividad y rentabilidad en cualquier escenario tecnológico.
Según explicó, este rumbo se forjó tras la crisis de 2009 con una reorganización comercial y de marketing, eligiendo mejor a los concesionarios y fomentando una cultura de exigencia orientada a resultados. El propio Villén resumió el impacto: mientras el mercado creció alrededor de un 14% en 15 años, Porsche Ibérica multiplicó su volumen varias veces —de unos 900 a más de 5.000 coches—, consolidando un negocio más sólido y rentable.
En electrificación, Villén aseguró que Iberia va por delante del mercado. Señaló que, tomando España y Portugal, siete de cada diez Porsche nuevos ya incorporan algún grado de electrificación y que en España esperan terminar el año con cerca de dos tercios del mix entre híbridos enchufables y eléctricos puros. Para llegar ahí, dijo, han impulsado la infraestructura de carga en la red oficial —con cargadores ultrarrápidos disponibles desde hace años—, han contribuido a la expansión de puntos públicos y han trabajado con clientes muy exigentes para no ceder en diseño, prestaciones, valor de reventa y facilidad de uso.
La ofensiva de producto refuerza esa idea, añadió. Están llegando el Cayenne eléctrico —con prestaciones de superdeportivo y cerca de 150 prerreservas—, el Macan eléctrico y el 718 eléctrico, manteniendo a la vez versiones de combustión e híbridas donde tenga sentido. Villén subrayó que el uso inteligente de los datos ya ayuda a entender mejor lo que piden los clientes y a convertir interés en ventas.
Sobre el entorno regulatorio, Villén apuntó que exige precisión y rapidez: desde 2025, superar ciertos límites medios de CO₂ conlleva multas por cada gramo y coche, y el horizonte de 2035 orienta la inversión hacia el eléctrico y acorta los ciclos de desarrollo. En paralelo, dijo, Porsche investiga los e-fuels —con pruebas en España— para descarbonizar el parque actual, y la red de carga rápida ya permite viajes largos con pocas paradas.
No ocultó las dificultades del contexto global. Según Villén, la caída del lujo eléctrico en China y las tensiones arancelarias en EE. UU. han presionado los márgenes: la rentabilidad, históricamente muy alta, será este año baja, con previsión de recuperar niveles de doble dígito en dos ejercicios gracias a un ajuste del porfolio, inversiones selectivas y la extensión de híbridos y combustión donde aporte valor.
La ventaja, insistió, está en las personas. Con un equipo compacto y polivalente, Porsche Ibérica registra una satisfacción interna muy elevada. De cara a 2040, Villén resumió el objetivo en “hacer más con menos”, apoyándose en herramientas de inteligencia artificial. Y mirando al futuro del coche autónomo, afirmó que la tecnología está avanzada, pero falta seguridad jurídica. En cuanto al hidrógeno, lo ve poco probable como vía principal en Europa por costes e infraestructura. Su conclusión fue nítida: liderar, no seguir; invertir donde haga falta, escuchar al cliente y construir lo que el entorno aún no ofrece, sin renunciar al alma Porsche.
by Raúl Lozano | 5 Nov, 2025 | Actualidad, Noticias
La comunicación corporativa vive una transformación sin precedentes impulsada por la inteligencia artificial (IA). Así lo explicó Jordi Urbea, CEO de Ogilvy Spain, durante un encuentro celebrado en Juno House (Barcelona), donde reflexionó sobre el impacto de la tecnología en las marcas y el papel que deben asumir los directivos ante este nuevo paradigma.
Urbea, pionero de la publicidad digital en España, repasó la evolución del sector desde la irrupción de Internet hasta la actual era de la hiperpersonalización. “El cambio va a una velocidad que cortará generaciones: los que hemos vivido varias revoluciones digitales estamos entrenados para adaptarnos; los que no, deberán hacerlo rápido”, señaló.
El directivo subrayó que la IA no sustituirá a las personas, sino a quienes no sepan utilizarla: “A igualdad de conocimientos, ganará quien domine las herramientas de IA”. Por ello, defendió un equilibrio entre tecnología y habilidades humanas: soft skills como la empatía, la capacidad de comunicar o de inspirar seguirán siendo decisivas en la gestión empresarial.
En Ogilvy Spain, explicó, la IA ya forma parte de todas las áreas del negocio mediante un modelo descentralizado, donde hay empleados especializados en explorar y probar nuevas herramientas dentro de cada equipo. En tres años, la agencia ha probado más de 400 soluciones y utiliza de forma habitual un centenar, un proceso que, según Urbea, mantiene a la compañía “en la cresta de la ola” tecnológica.
El uso de la IA, añadió, permitirá a las marcas crear campañas “hiperpersonalizadas”, adaptadas a los datos y a las emociones de cada consumidor, multiplicando la eficacia de la comunicación. Sin embargo, advirtió que “la creatividad no puede delegarse en los algoritmos”. Es decir, la IA se alimenta de datos del pasado, mientras que la idea creativa mira hacia el futuro. “Las herramientas ayudan a producir más y mejor, pero la emoción y la visión siguen siendo humanas”, recalcó.
Urbea alertó también sobre los riesgos éticos y de manipulación derivados del uso masivo de datos y reclamó un compromiso colectivo para evitar “una nueva era de desinformación”. Frente a ello, defendió un modelo de publicidad transparente y responsable: “Cuanta más información tengamos, mejor serviremos al cliente, pero el límite está en la ética”.
En un contexto empresarial cada vez más cortoplacista, el CEO de Ogilvy Spain instó a los directivos a recuperar el valor estratégico de las marcas.“Nos hemos obsesionado con el ROI y los KPIs semanales, y hemos olvidado construir identidad. Las marcas que tocan el corazón son las que perduran”, declaró. Su consejo para los líderes fue claro: detenerse a pensar en el propósito y en el posicionamiento de la marca, mirar los referentes históricos y atreverse a innovar.
by Raúl Lozano | 4 Nov, 2025 | Actualidad, Noticias
El proyecto del euro digital impulsado por el Banco Central Europeo (BCE) podría tener efectos secundarios relevantes sobre el sistema financiero europeo al alterar el equilibrio entre la banca comercial y la autoridad monetaria. Así lo advirtió Rafael Pampillón, director del Área de Economía y de Análisis Económico del IE Business School y catedrático de la Universidad CEU San Pablo, durante un webinar organizado por la Asociación Española de Directivos (AED).
El economista alertó de que permitir a los ciudadanos y a las empresas mantener depósitos directamente en el BCE en forma de equivalente electrónico al efectivo podría reducir la capacidad de las entidades financieras para conceder crédito. “Si parte de los depósitos bancarios se traslada al Banco Central Europeo, los bancos tendrán menos capacidad de financiar a empresas y familias, lo que afectaría al crecimiento económico y al empleo”, subrayó Pampillón.
La iniciativa del BCE pretende modernizar los medios de pago y reforzar el papel internacional del euro, además de abaratar las transacciones transfronterizas. Sin embargo, su impacto sobre la economía real es todavía incierto. Pampillón recordó que las grandes compañías ya operan con pagos inmediatos a escala global a través de la banca comercial, por lo que “el beneficio práctico del euro digital no está claro” y podría generar más tensión que eficiencia si no se acompaña de una adaptación regulatoria adecuada.
El experto advirtió de que una fuga de liquidez hacia el BCE podría obligar al propio banco central a sostener de manera más activa la financiación de la economía, lo que derivaría en políticas monetarias más acomodaticias para el sector bancario. Además, planteó que el debate trasciende el ámbito monetario y tiene implicaciones en términos de competitividad, privacidad y soberanía económica.
En su análisis, Pampillón situó el verdadero desafío europeo más allá del ámbito tecnológico: “El futuro de Europa no está en el euro digital, sino en una mayor unidad política, fiscal y financiera que nos permita ser unos Estados Unidos de Europa”. A su juicio, el continente pierde peso frente a Estados Unidos y China en sectores clave como banca, energía, defensa, tecnología o innovación industrial, y urge reforzar la inversión en investigación y desarrollo en ámbitos estratégicos como la inteligencia artificial, el vehículo eléctrico o los semiconductores.
El debate sobre el euro digital concluyó que este debería servir como un catalizador para una reflexión más profunda sobre la autonomía estratégica y la capacidad de crecimiento de la economía europea en la próxima década.
by Raúl Lozano | 23 Oct, 2025 | Actualidad, Noticias
España se ha consolidado como uno de los países europeos más avanzados en la adopción de inteligencia artificial (IA) aplicada a la comunicación corporativa. Cada vez más empresas integran algoritmos para automatizar tareas, analizar datos y personalizar mensajes, una revolución que está transformando el sector de la mano de un modelo híbrido en el que la tecnología potencia —pero no sustituye— al talento humano. Así lo explica Lucía Mateo, gerente de ILUNION Comunicación Social, en un análisis publicado por la compañía, que defiende una comunicación “más eficaz, ética y profundamente humana”.
La IA ya permite a las agencias y departamentos de comunicación optimizar recursos y mejorar la precisión de sus estrategias. Desde la generación automática de titulares o la programación de contenidos en los momentos de mayor impacto hasta el análisis predictivo del comportamiento del público, las herramientas inteligentes se han convertido en un activo decisivo para ganar agilidad y anticipar tendencias.
No obstante, esta transformación plantea nuevos dilemas. La creatividad, la intuición y la sensibilidad cultural continúan siendo elementos insustituibles. Sin la intervención humana, los contenidos generados por IA pueden perder autenticidad, reproducir sesgos o amplificar la desinformación, lo que obliga a reforzar la supervisión profesional y los criterios éticos en su uso.
En este contexto, el verdadero desafío para las organizaciones es encontrar el equilibrio adecuado entre tecnología y criterio humano. La IA debe entenderse como un apoyo al trabajo del profesional, que sigue siendo clave para dotar a los mensajes de profundidad, contexto y empatía. Lejos de reemplazar el pensamiento creativo, la tecnología puede convertirse en una herramienta que amplíe las capacidades de los equipos de comunicación.
ILUNION Comunicación Social subraya también la necesidad de formar a los profesionales para que comprendan y apliquen la IA desde una perspectiva crítica y estratégica. La capacitación continua será esencial para garantizar un uso responsable de la tecnología y mantener el componente humano como eje de la comunicación.
En definitiva, la inteligencia artificial ofrece a la comunicación una oportunidad sin precedentes para evolucionar hacia un modelo más ágil, preciso y personalizado. Pero, como concluye la gerente de ILUNION Comunicación Social, su valor real dependerá de mantener viva la esencia humana: “El futuro de la comunicación será híbrido, sí, pero también deberá ser profundamente humano”.
by Raúl Lozano | 23 Oct, 2025 | Actualidad, Noticias
La gestión de activos ha vivido en 2025 uno de los años más intensos en materia regulatoria, con la sostenibilidad, la inteligencia artificial y la transparencia situadas en el centro de la agenda europea. Así lo refleja el informe Tendencias regulatorias en la gestión de activos 2025, elaborado por KPMG, que identifica un cambio estructural en el enfoque supervisor, cada vez más orientado a reforzar la confianza del inversor y la integridad de los mercados.
Según el estudio, la sostenibilidad se ha consolidado como el eje vertebrador del nuevo marco normativo. La plena aplicación de la Directiva de Reporte de Sostenibilidad (CSRD) y la adopción de los estándares europeos ESRS han elevado las exigencias de transparencia y de calidad del dato no financiero. Las gestoras se han visto obligadas a demostrar la coherencia entre sus estrategias de inversión y sus compromisos ESG, y a reforzar sus sistemas de control para garantizar la veracidad de la información publicada.
La irrupción de la inteligencia artificial ha sido otro de los grandes ejes regulatorios del año. La entrada en vigor del AI Act europeo y el avance en la implementación de la normativa DORA sobre resiliencia operativa digital han obligado al sector a revisar su gobernanza tecnológica, introducir evaluaciones de riesgo algorítmico y establecer mayores controles sobre los proveedores tecnológicos críticos. KPMG advierte que el uso de modelos automatizados requiere una trazabilidad y supervisión mucho más rigurosas, especialmente en la gestión del riesgo reputacional y cibernético.
En paralelo, la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) y los reguladores nacionales han intensificado sus labores de supervisión, con un mayor énfasis en la armonización del reporting financiero y no financiero. Esta evolución, señala el documento, ha incrementado la carga operativa de las gestoras, pero también ha impulsado una mayor comparabilidad y eficiencia a medio plazo, en línea con los objetivos de la Unión de los Mercados de Capitales.
El informe destaca igualmente el avance de la llamada “retailización” de los mercados, impulsada por la digitalización y la creciente participación del inversor minorista. Este fenómeno ha motivado la revisión de normas como MiFID II o PRIIPs, orientadas a reforzar la protección del cliente final, mejorar la claridad de la información y prevenir los conflictos de interés.
KPMG concluye que, aunque el contexto normativo ha ganado en complejidad, también ha generado una oportunidad para aquellas entidades que han sabido anticiparse e integrar la sostenibilidad, la digitalización y el buen gobierno como ejes estratégicos. “El cumplimiento regulatorio ya no es una obligación, sino un factor diferencial de competitividad cuando se gestiona de forma proactiva”, resume el informe.
by Raúl Lozano | 23 Oct, 2025 | Actualidad, Noticias
La Asociación Española de Directivos (AED) ha retomado el debate sobre el futuro de las pensiones con un segundo webinar enfocado en el “cómo” empresarial: qué instrumentos poner en marcha, con qué gobernanza y cómo integrarlos en la estrategia de compensación y talento. En la charla, presentada por Xavier Gangonells, director general de AED, participaron Adolfo Rovira, socio de Cuatrecasas y vocal de la comisión jurídico-fiscal de AED, y Gregorio Gil de Rozas, Head of Retirement de Willis Towers Watson España.
La primera entrega dejó una advertencia macro: el gasto en pensiones presiona las cuentas públicas; se requieren reformas paramétricas y estructurales para equilibrar ingresos y gastos, con riesgos de caída de la tasa de sustitución si no se actúa. Se subrayó el retraso de España en previsión complementaria (activos ≈11% del PIB frente a >100% en países líderes), el aumento del factor de equidad actuarial (1,62 en 2025) y el peso creciente de transferencias del Estado (≈50.000 M€ en 2025). En ese marco, el segundo pilar no es accesorio: es palanca de sostenibilidad del sistema y de competitividad del talento. Los directivos —por mayor brecha frente a la pensión pública— deben liderar el ahorro a largo plazo.
Con ese contexto, la segunda sesión puso el foco en las implicaciones prácticas para la empresa. La conclusión principal: empezar pronto y con sencillez funciona. Muchas compañías están optando por un diseño escalonado —arrancar con aportaciones asumibles y crecer de forma progresiva— acompañado de una comunicación clara y educación financiera para que el beneficio se entienda y se valore. El objetivo de referencia para la jubilación que manejan los departamentos de Recursos Humanos es una renta cercana al 70% del último salario, sabiendo que los perfiles con remuneraciones altas sufren un mayor “gap” por el tope de la pensión pública y necesitan un esfuerzo adicional de ahorro.
En cuanto a instrumentos, gana terreno una combinación sencilla: plan de pensiones de empleo para la plantilla y, en paralelo, coberturas específicas para directivos que permitan ajustar aportaciones y reforzar la fidelización. También afloran soluciones ágiles como la retribución flexible, que facilita a empleados canalizar ahorro desde su salario bruto. En sectores con fuerte negociación colectiva, los planes de empleo sectoriales están demostrando ser una vía eficaz para extender la cobertura de forma rápida, con el caso de la construcción como referencia y otros —como metal o grandes almacenes— avanzando a su ritmo.
La elección del vehículo importa, pero igual o más lo hace la gobernanza. Donde la gestión compartida del plan de empleo se percibe compleja, las empresas están recurriendo a alternativas como planes de previsión social empresarial o soluciones aseguradoras que otorgan mayor control, sin renunciar a estándares de transparencia y supervisión. Sea cual sea el modelo, los expertos insistieron en medir el impacto en tres frentes: atracción y retención de talento, coste y previsibilidad para el P&L, y satisfacción de los empleados con una propuesta de valor que combine salario presente y ahorro futuro.
El papel de los directivos es determinante. Por su perfil retributivo y horizonte de carrera, son quienes más notarán el ajuste de las pensiones públicas y, al mismo tiempo, quienes pueden arrastrar a la organización hacia una cultura de ahorro a largo plazo. Integrar su plan en una arquitectura de beneficios coherente, con reglas claras de consolidación y permanencia, ayuda a alinear intereses y a reducir rotación en posiciones críticas.
El mensaje que deja la sesión es nítido y pragmático: no hace falta esperar a la reforma perfecta ni construir un modelo complejo desde el día uno. Se trata de arrancar con lo posible, explicar bien el porqué y el para qué, y profesionalizar la gestión con reglas sencillas que den estabilidad en el tiempo. En un entorno de envejecimiento acelerado y presión fiscal, cada año cuenta: el mejor aliado de las empresas y de sus plantillas es el interés compuesto… y empezar cuanto antes.